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sábado, noviembre 19, 2011

Date Movie [Kerouac se revuelca en su tumba]


















Uno

Entonces normal Nono, dije, no? Total, si venía más gente, sólo podía ser más divertido, supongo. Claro, dijo ella, y en el mar humano que era el Planet ese día, sus patas estaban junto a una columna, respirando como se pudiera, apretados los tres, pobre Nono, tener que presentármelos así, seguro hubiera querido un modo más bonito de presentarlos, algo con más luces, quizá una canción de fondo, qué se yo.

Hola que tal
Hola que tal
Hola que tal

Y me gano pues, abro los ojos un poco, y limpio mis lentes, demasiada gente en el cine ese día, Qué tal, te presento a Guiness, un gusto, y este de aquí es Kent, qué tal, y ella es Mil, qué tal. Que tal falta de variedad en saludos, oiga, Nono me dice bajito al oído, diles otra cosa.

No sé, no hay entradas para Sebas este día, un par nomás, no se preocupen, yo me manejo con calma, compraré alguna en la taquilla, qué vas a comprar oye, te estamos hueveando oye, aquí hay para todos qué opinas? Como se llama la primera película? Enrique el travieso, tú me estás hueveando todavía, pero te digo en serio, Enrique el travieso, nah, no gracias, vámonos a otro lado, qué te parece eh? tú me estás hueveando, no, tú me estás hueveando, esto está peor que tienda Rico Pollo, basta de hueveos que me hinchan uno, dijo Guiness, y yo me reí un poco pero tenía razón, no? Basta de hueveos que me hinchan uno.

Entonces salí con Nono y les dijimos, volveremos en un toque, a ver si en el otro cine está igual o peor, total es medio caleta el hueco, ah, ahora moverse tres cuadras es un hueco caleta, me río, a unas cuadras hay un bar que hace los mejores pisco sour de Arequipa, ah sí? Sí, los mejores, por el precio, digo, jaja, me dice Nono, Jaja, no en serio, hay que ir un día Nono. Pero al otro lado está el hueco caleta y yo veo que de caleta ni mierda, un multicine cómo otros tantos, benditas promociones nacionales, este lugar está a reventar de gente también y volteo en ese momento y ya está Kent agarrando con Mil y Guiness me mira con una cara triste y ahchucha digo, verdad que a él le toco ser violinista este día, en fin, días hay así, otro día me tocará a mí, otro día a Nono, algún día el mundo será violinista de una peli de Von Trier, oh el combustible que arde le digo y me mira, no entiendo ni mierda de lo que hablas, sí pues, así suele ser le respondo.

Ya pues, ahora que el lugar está a reventar qué hacemos, les pregunto, Guiness consulta el reloj y me dice aún llegamos a ver Enrique el travieso, hablar huevadas digo yo y ya vamos a empezar de nuevo cuando veo que tiene un thermito bajo el brazo, oye y eso? le pregunto, Guiness me responde, ah, es para el frío, lo miro con mi cara (esa cara) y le digo Frío? Cuál frío oye, aquí hay trago encerrado, lo sé, cinco años universitarios no son por las huevas, asu Sebas qué cuantos años tienes? Veintitrés eh, ah hoy conozco ancianos, jajaja, wow qué raro pensé, primera vez en mucho tiempo que soy el mayor en un grupo. Y agregué para mí mismo, tengo una idea.

A ver juégate el thermito, le digo a Guiness mientras por el rabillo del ojo Kent sigue con su chica asu cánsate no y se ríen los dos, bueno, así es, supongo y Nono me pone una cara de mierda, jajaja me río nomás y abro el thermito, uggggh vodka, que tal pendejo, no, señor, me dice Guiness, es Fodka, ah bueno la aclaración ayuda mucho así que uso la tapa de simpático receptáculo y me zampo uno, uhmmmm en su punto, oye Sebas y tú que trago prefieres? La verdad? Piedras, Peras, combos y Ofertones del Tío Lolo, eh? y eso qué es? bueno es cosa de ser joven en el corazón y vacío el bolsillo, alucina como el mosto del Viejito, aggg en serio? Sí, en serio.

Guiness me pide el thermos de vuelta y en lo que hemos estado hablando la función empieza en diez minutos, habla, te animas? Bueno, haber mencionado el fodka antes, qué tal pendejo, ya me parecía que con trago caías, tienes esa cara, bueno pues, pa adentro, con trago cualquiera cae, Nono me dice oye te doy mi entrada porque sólo tenemos cuatro boletos y somos cinco y yo ya veo como paso, wow que sacrificio mujer, eres como Selma Ježková, quién? Selma, pues, Björk pues, I've seen it all, elephants or Peru, No sé, no leo europeos, ah, le respondo. Oye ya en serio toma mi entrada, y por dónde te vas a meter tú? serás enanita pero nunca tanto, yo conozco al que revisa los boletos, le digo que tengo una emergencia para el baño y acepta como si nada, ya pues y ahí caigo en la cuenta, uy me quedaré solo con estos tres desconocidos (bueno dos siguen agarrando) y un thermo lleno de fodka, que tal confianza, hoy me violan si no me ando con cuidado y la cola rapidito nomás, oye, me dice Guiness, quep, le respondo, te pareces un huevo a tu hermana, hablar huevadas qué oye tú de dónde la conoces? Bueno del grupo de otakus, ugh bueno, sí, eso suelen decirnos, nos parecemos bastante, deberías tratarla mejor, jajajaja, ya, seguro está hablando mal de mí de nuevo, bueno creo que sí, a veces pienso que debimos criarnos juntos y ya empiezo con mi historia aburrida pero llegamos a los asientos y la película ya va a empezar.
























Dos

Salimos de la sala luego de las dos horas más jodidamente aburridas de mi vida viendo las aventuras del travieso Nicolás y me sueltan el notición en la cara, tenemos que ver dos películas más todavía, qué, como que tenemos, creí que de aquí ya era directo a otro lado o algo, bueno pues, me dice Kent, la cara de niño toda besuqueada por Mil, que está oye dónde está Mil? Me dijo que tenía que ver a una amiga responde Kent, ah bueno ya volverá aguanta y eso de las dos películas? Bueno hemos quedado en hacer maratón hoydía con Fodka, es casi un experimento hasta dónde llegamos, no me jodas y desde cuándo están experimentando? Bueno empezamos a las dos, así que vamos dos películas recién, ala oye si son las ocho de la noche, sí pues, la película empieza en un toque, y cuál es ah? Si Fueras Yo, lindo título, es la de los dos idiotas que cambian cuerpo, no? Esa misma, mientras esperamos, saldrán unos cigarritos, ya pues, para bajar la nerdez del asunto, está bien, Guiness me mira y está con un ojo medio virolo y se pone a hablar con Kent mientras fumo un mentolado asu, niños tenían que ser, pienso pero no lo digo, porque me digo a mí mismo, y qué tan viejo estoy? Nono me interrumpe el pensamiento, una pitada por favor y yo alzo el cigarrillo y la pobrecita es tan chiquita como colita de ratón, no llega a alcanzarlo y me duna pena, se lo paso y parece chino en quiebra, oye tranquila, no jodas dice Nono, la altura es un tema sensible para ella me dice Kent, bueno pero así eres más portátil, intento arreglarla, riéndome. Guiness me llama aparte un rato, ok bueno, digo, tomando nota que dónde mierda estará Mil, la peli ya va a empezar y tu novia donde anda Kent, no es mi novia responde y Guiness me dice hoy lanzamos unos tronchitos habla vienes y yo bueno no tenía nada mejor que hacer hoy okey y entramos de vuelta, Mil ya no volverá en lo que queda de la noche pero eso no lo sabía en ese momento.
























Tres

El fodka maldito estaba más fuerte de lo que recordaba, pensé cuando estábamos saliendo de la sala y Nono dijo un toque tengo que orinar y aproveché para preguntar por Mil y Kent responde no es mi novia, qué será de ella, oye me jala Guiness, tienes que tratar mejor a tu hermana, no, de hecho, si siempre ha sido así la cosa, nos peleamos y nos amistamos, cosas de crianza y ahora que opinas del fodka, va o no va con los tragos asquerosos que los pankis se hacen? no sé eh, ahora ya no tomo mucho, ja, ahora me dice, y yo le digo bueno, ahora ando con píldoras, sabes, Domperidona, Pentobarbital sódico, cosas que te evitan soñar, y por qué no quieres soñar me dice Guiness, no me gusta las cosas que sueño, le respondo, la única manera de dormir tranquilo es con drogas como esas, me dice Kent pero Nono ya volvió así que callamos por un rato y Guiness me dice aychuchamarucha se nos va a pasar la película hay que correr y yo digo normal y empezamos a correr, tendrías que vernos, corriendo como unos mocosos en el pasillo de ese Planet en el que vimos tantas películas y yo corriendo, sintiendo ese desapego de mí mismo, ese desdoblamiento del yo que siempre me viene unos minutos después del subidón del alcohol, y puedo analizarme tan, tan bien y sigo corriendo y no me gusta el resultado de mi análisis, no me gusta y entramos a la película de las diez de la noche, es ciencia ficción, oye cuanto fodka queda para aguantar al huevonazo de Justin Ttimberlake el suficiente me dice Nono, ah al peso lo mides chiquita, sí, al peso. Si aguantas eso estarás recanchero, bah, con cualquier cosa esas películas pasan, dale tiempo nomás, sí, tiempo, le respondí, con cualquier cosa pasa, todo misterioso pero no salió porque ella ya estaba pinchándome la barriga con un alfiler, au, y a ti qué te pasa, nada, me dijo, hace tiempo no te veía esa cara de mirar al infinito, y eso que ni has tomado mucho, agregó Kent, jaja, me reí, la película ya empieza, y de ahí a dónde vamos ah? Pero Guiness se rió en ese momento y recordé lo de la hierba.

Biyuinfo!

- Continúa, es bastante largo y da tedio leerlo de un zopetón.
- Cheers.

domingo, febrero 28, 2010

旅を一緒に [Compañía de Viaje]

Shunichi Nagazaki es quizás un cineasta poco conocido, en una industria actual que favorece la presencia japonesa en celuloide tan sólo como parte de una colección asiática de terror, tal vez influidos por el tardío éxito de Shikoku (Tierra de los muertos) de 1996. Entre sus obras, conviene recordar Yamiutsu shinzo (Corazón, Latiendo en la oscuridad) de 1982 y Yamiutsu shinzo (Corazón, Latiendo en la oscuridad) de 2005. A manera de breve reseña, la primera película es un seguimiento a las vidas de una pareja que acaba de asesinar a su hijo. La segunda versión, estructurada en tres partes, es un remake de la original, una secuela, y un documental. Naturalmente, con los actores de la primera película repitiendo sus roles.














La película que hoy me concierne, 旅を一緒に (Compañía de viaje - 2010), es un análisis aún más minimalista que las propuestas anteriores. Un largo zoom-out nos revela una casa empezando desde una mínima esquina de la cocina, que gradualmente amplia la vista a la pared, los lavatorios, el horno y el resto de ella. No es casual la cuidadosa distribución de la olla y el plato que esperan ser lavados, en tonos sepia que gradualmente se llenan de color: El espectador avezado podría deducir la propuesta del filme de esta misma escena. La cámara viaja por el resto del apartamento (un dormitorio aún desordenado, cuartos de baño impecables, una suerte de zaguán desastroso) antes de recalar en la sala, donde una joven pareja se encuentra compartiendo los alimentos, una al lado del otro. En toda la película, sus nombres nunca son dados ni sugeridos: Nagazaki plantea en los créditos simplemente Ella (Ayako Fujitani) y Él (Ryo Kase) a la manera de Anticristo, de Von Tier.

Comen en silencio, mirándose ocasionalmente entre bocados. La misma sola larga toma, que ha empezado en la cocina, va del rostro de ella al rostro de él, una y otra vez. Él mantiene la comida unos segundos en el aire, y cuando está a punto de engullirla, la cámara pasa a enfocarse en Ella, masticando. El ambiente es solamente perturbado por los palillos tocando los platos, y una leve brisa que no se sabe bien de dónde viene. En algún momento ella rompe el silencio (y es tan súbito y repentino que podría sentirse un grito más que una exclamación) preguntando "Higurashi no naku koro ni?" (Cuándo lloran las cigarras?).

Una sonrisa se forma en el rostro de Él. Se acerca hacia Ella y besa su frente, recogiendo el plato que Ella ha acabado. En un sofá, mientras está sola revisando una revista, menciona la poca hambre que Él debe tener, para escuchar desde la cocina "Tenemos que viajar". El plato de Él permanece en la sala, inacabado, con los palillos aún sin romperse.



















La siguiente escena corta a una hermosa toma del aereopuerto de Narita, hirviendo de gente, atareada en sus propios menesteres, con una canción de Kahimi Karie de fondo (Orly-Narita). Ambos caminan lado a lado, callados, Ella cabizbaja y Él mirando acaso un DutyFree. Un flashback (expresado por unos minúsculos créditos que dicen hace tres meses) nos muestra a la misma pareja, en el mismo ambiente, con un comportamiento diametralmente opuesto, rebalsando de abrazos y palabras de afecto, que, la verdad sea dicha, resulta chocante y sospechoso de antinatural, en su contraste con la escena anterior, a la cual volvemos.

Ella menciona, sin mirarlo, que el snowglobe que ha comprado el año pasado empieza a quedarse sin agua. Él no le responde, ocupado en una máquina de venta de gaseosas. Un suspiro y el alejamiento ulterior de la protagonista hacia el counter terminan por crear ese ambiente moderno de soledad en la multitud, cuando los silencios más grandes son los que se crean entre dos personas en un mundo que no se detiene a contemplarlos.

Ligeros gags visuales se suceden hacia la mitad de la película: Desde la confusión al momento de recoger el mínimo equipaje que llevó Él, pasando por la visita a los padres de Ella en un Japón rural en decadencia que no hace sino reforzar la idea de abandono de las relaciones en el mundo actual, hasta el cálido atardecer en medio de cerezos cerca al parque de la paz en Nagasaki (un guiño al director, sin lugar a dudas.)

Los padres merecen especial mención, ignorando completamente a Él, solícitos hasta el límite con Ella. Sin ser totalmente abiertos al diálogo, demuestran afecto, preocupación, necesidad de ayudarla. Es imposible para nosotros entender qué puede ser esto, más allá de la depresión o una torpe angustia existencial. Se llega a intuir que parte de la responsabilidad la tiene Él, consolando inefectivamente a su compañera durante los dos episodios de llanto.

Es entonces que finalmente se revela la historia.

Al momento de volver, ella se encuentra sola en la sala de embarque, acariciando un snowglobe que recrea, a la manera de Shortbus (2006), los lugares en los que se ha desarrollado la película hasta el momento. De un modo similar a aquella noche en que Shahrzād narra a Shahryar el cuento de un sultán que decapitaba vírgenes al amanecer, corremos el riesgo de empezar el filme nuevamente, pues el snowglobe da lugar a una casa, que empieza por una cocina y poco a poco nos muestra una sala y una mujer comiendo en silencio, al lado de un plato vacío y unos palillos aún sin romperse: El espectador comprende no sólo que todas las pequeñas inconsistencias no son más que una mujer que ha estado sola durante toda la película, sino que la compañía de viaje es la búsqueda de su propio paraíso perdido, envuelta en recuerdos que desdibujan su realidad.

La escena final en la que al volver Ella a su apartamento, lo encuentra sentado revisando un libro de entomología, se presta a muchas interpretaciones. Aumenta la confusión el último bloque diálogo:

- Hola.
- Hola.
- Las cigarras cantan en verano, sí?
- Gomenasai. Toma. (Quizás se pueda traducir como Lo siento, o tal vez, Estoy arrepentido.)

Mientras los vemos abrazándose, la cámara enfoca lentamente la mesa, con un nuevo snowglobe, con dos pares de palillos entrelazados. Los créditos aparecen.

























Biyuinfo!

- Like Dylan in the movies >_<

lunes, marzo 30, 2009

[Intermedio]

Yummy yummy punk rock girls! [Sandra]


Lemme take you... [Lorena]


I won't apologyze for acting like I act [Pablo]


Una oración con mucho amor. Como el que te tuve alguna vez. [Javier]


You push me up to the State of Emergency [Is where I want to be] [Antón]



Biyuinfo!

- Lo que pasa es que ando bloqueado por hoy :D
- Pero unos videos nunca hacen daño... no?
- Maldito sea youtube por bloquear la música de la china loca.
- Wolas de nuevo, Topin!

viernes, marzo 27, 2009

Breaking the ice with Javier [Historias de San Valentín Parte 3]

Como cualquiera que se esconde y pierde su caminar, un ser anónimo que se confunde buscando una razón. Sueño despierto, invento y cuento historias de soledad. Así perdido sigo, pero nunca dejo de soñar en alcanzar alguna vez mi libertad.

“Por qué?” “Porque sí. Tengo derecho a preguntar. Tu carta es muy ambigua.”

Estoy atrapado en una espiral cuando el sosiego cunde en mi habitación. Dime que te volveré a ver. ¿A dónde voy a ir? Terminaré sin ti. Tan solo, sin ti. Es un oscuro camino. Se me va el alma cuando llega el alba. No dejes que nos separe la muerte.

“Es tan triste. Todo está explicado ahí.” “Todo, dices?” “Dime que te volveré a ver.” “Seguiremos siendo amigos.” “¿Y qué hay de todo lo que te he dicho?”

Stop. Play.

Escarbo en mi piel buscando en el ayer. No encuentro el despertar. Algo no está bien, tu aroma me dejó. Siento, las raíces, el esfuerzo, un resplandor en la conciencia… Eternamente en ti, soñando sin dormir. Libera el candor en tu ingenuidad de Abril.

“Y eso fue lo que me dijo.” “Una lástima, Javi, estás bien?” “Sí, claro, todo anda bien, no hay problema.” “Pero ahora son amigos.” “Claro. Puede decirse que nuestra relación ahora es mejor, no?” “Ingenuo. Claro, supongo que es mejor.”

Stop.
Una jarra de ron siendo servida en un bar en la avenida Dolores en una noche al lado de un cantante de rock en medio de dos guitarristas frente a una multitud sonriente al escenario detrás de los baños debajo de la gente que escucha las cosas en la Discoteca La Roca mientras una chica le dice a un tipo “Pudimos entrar sin pagar.” El tipo aparentemente está ebrio mirando al aire mandando un mensaje de texto al frente de su jarra de ron sobre la mesa al lado de la silla sobre la cual la chica dejó una cartera que suena probablemente por un celular adentro porque llevar perros en la cartera no creo a estas horas de la noche y que él no tocará porque es un muchacho de principios y además el mensaje de texto parece largo cuando suena el celular y decide apagarlo pero como pudo ver eso Javier desde tan lejos. Javier y Pablo están conversando, un poco apartados del escenario, con un par de vasos en la mesa. Javier empieza a contar un par de cosas que pasaron hace algunos días, o hace algunos meses, o hace algunas horas.

Era como si fuera siempre de noche para mí, Pablito, en esos días de febrero. La casa se me hacía triste, el día se me hacía triste, y no podía sino lamentar el destino de Javier, así, pensando en tercera persona. Suele decirse, cuando uno está cerca de romper los límites, que cada día se parece al anterior. En mi caso, cada minuto era idéntico al que acababa de sentir. Conocía que una de mis debilidades podía darse por… acabada? Abortada? Cuánto tiempo creyendo que somos seres únicos y eternos, para encontrarnos de esa manera con nosotros mismos, humanos y carne al fin. Carne pútrida, carne con deseos, con sus propias fallas y fracasos pero también… También de lo otro, uno nunca sabe.

La primera noche posterior a la carta dormí. Dormí muy bien. Al día siguiente al despertar, la lógica interrogante apareció. De verdad no me importa nada?

El día fue como debía ser un martes. Invisible, irrecordable, sólo-otro-día en ese calendario que marcaba, esperando volver a Arequipa de una buena y jodida vez. Es sólo cuando recordamos un pecado que sentimos culpa, pensé de repente. Pero de qué pecado puedo yo sentirme mal? Intenté calmarme. Las memorias fluyeron a través de Javier, para golpearlo paso a paso.

- No vienes a comer?
- No.
- Pero en todo el día no has probado bocado…
- He dicho que no!

No fue como pude haberte contado después, Pablito, que toda la semana estuve como la idiota de Lore [jajaja], cortándose el cuerpo y llorando por sus estupideces estándar, que el sol no sale para mí y esa clase de huevadas. No, nunca tanto, pero de todos modos algo así quedaba, no crees? Algo medio gris al fondo de un vaso [se puso el vaso en los ojos mientras decía esto], medio podrido al fondo, la sensación de estar cagándola, yo sé que tú me comprendes, y finalmente mi familia tuvo que actuar. Fue mucho peor.

Aquella noche salimos al dermatólogo, a ver como era el asunto del tratamiento y si al final podría dejar de usar esa cosa en el rostro, esa crema que conoces. Subí al carro y estaban mi mamá y mi tía. Las calles vacías o llenas, pasaron. Como la ruta era nueva, yo dije:

- Dónde se ha mudado el doctor?
- Por Lince.

No estaban yendo a Lince. Yo lo sabía muy bien, pero te juro que no me dio miedo, que estúpido se puede ser a veces, o que poco sé yo del mundo, pero se me ocurrió pensar que me estaban secuestrando, me parecía graciosa la idea, mi familia secuestrándome. Medité sobre los posibles futuros, yo, Pablito, yo, tan confiado en las infinitas posibilidades de la vida, que vamos desechando y comiendo a cada segundo. El futuro más probable era el más obvio. “Seguro me llevan a un instituto mental para tratarme”. Y me reí. Cuando mamá me apretó fuerte después de mi risa, ahí fue, Pablín, ahí me asusté en serio. No estaba sentado cerca de la ventana, así que no podía hacer nada para escaparme. Te juro que quería escaparme. Al bajar, quizás…

Cuando el carro entró en el estacionamiento privado, supe que la fuga no podía ocurrir. No, no tengo idea de dónde sería, parecía cerca de la Richi, pero tú sabes que yo no paro por ahí, está tanta gente que me cae mal. Me desesperé aún más.

- Esto no es Lince, mamá.
- No, sí lo es. Cálmate, Javi, todo va a estar bien a partir de ahora.

Intenté abrir el seguro de la puerta y no puede alcanzarlo. Imagínate, pues, me alucinaba un Schwarzenegger cualquiera. Mamá bajó rápido, por su lado, y dos tipos gigantescos, te juro, gigantescos, me cogieron de repente de los brazos. Ella dijo algo así como “No lo lastimen demasiado” y yo empecé a gritar “Mamá! Mamá!” Comprendes? No te da risa, no? Imaginaba que te daría un poco de risa, Pablito, pero tu cara lo dice todo. Ya, ya, hablemos de otra cosa.

Lo bajaron del auto y le inyectaron algo. Pierde la voluntad, pero puede ver aún qué es lo que sucede. Camina, quizás, pero no siente sus pies, La luz de los techos lo lastima; se abandona.

Frente a él, en el aire, está Sandra, sonriéndole.

- Qué está pasando?
- Estás muerto, corazón.

Vomita, y siente su comida corriendo por sus labios, saliendo de sus narices, asfixiándolo, dando vueltas por su rostro e infectar sus ojos. Quiere ladear la cabeza y no puede, las correas lo sujetan firmemente. El asco lo inunda.

El reflector lo contempla desde arriba, blanco e infinito. En medio del mareo y la porquería, empieza a recordar.

“Mi familia me ha traído aquí. Saben que estoy mal, pero no se molestaron en preguntar que me aquejaba. Sabían también que yo no siento un aprecio particular por ellos, pero consideraron su obligación curarme a como dé lugar. Los odio. Los odio por lo que me hacen, los odio por ser un conjunto de puercos desalmados sin más interés que el dinero, los odio porque eventualmente yo seré como ellos.”

Un doctor entra a la habitación. La espalda tortura la mente de Javier, y sólo puede escuchar los pasos del médico, pues ya no puede ni girar la cabeza [es tal su abandono o tales las correas?]

- ¿Ya estamos mejor? –Pregunta.
- …
- Muy bien. Tu familia está muy preocupada por ti. Te quieren mucho. No les gusta verte tan triste y destructivo, tan fuera de ti.

“Debería seguir cuestionando lo que una persona puede o no haberme hecho? Dónde está el pecado entonces? En la persona o en mí? En ella o en mí? Quizá es un simple error de criterio, quizá no hay pecado, sólo un grupo de estúpidos que no saben lo que hacen.”

- Muy bien.
- …
- Me alegra que pienses así. Un joven tan simpático, con objetivos, ambiciones, y todo el futuro por delante, alguien como tú, debe estar siempre feliz.

“Es increíble lo hijo de puta que es este tipo. Cuánto le habrán pagado? En medio de mis vómitos, de estas correas, de mi asquerosidad absoluta, el maldito seguramente está sonriendo, mientras me mete esta aguja, que es otra aguja más profunda de la que él piensa. Mucho más profunda. Si es un somnífero, al menos espero que me limpien mientras duermo”. Duerme.

La luz del reflector es absolutamente todo lo que hay. Javier está encerrado en un cubo. El cubo es transparente, tan transparente que los bordes son invisibles, pero Javier sabe que el cubo está ahí, lo puede sentir. Todos bailan a su alrededor, el cubo es de cristal y es de personas. Giran, giran, dan vueltas. Identifica a muchos, pero no recuerda a ninguno. Sabe que Sandra está entre ellos, pero son tantos que seguramente la ha pasado por alto. Eso sí que da miedo.

[Cuando era niña me divertía mucho haciendo cuentos en los que los protagonistas eran mis amigos, o sea ustedes. Incluso yo era protagonista. Toma, lee… “Antón saltó del avión y cayó en el mar.”]

Antón también está danzando. Está bailando solo. Javier se acerca y lo toca, pero se esfuma. Quien se esfuma es Javier, no puede tocar a nadie. Ya no baila, camina en una calle de Arequipa que no reconoce pero recuerda. Está con una mochila y su chompa gris. Parece apurado.

Identifica a Pablo luego de seguirlo unas cuantas cuadras. Está es la Avenida Estados Unidos, y Pablo no va a otro lado sino a alguna casa que no conoce, cerca de algún grifo. Javier no recuerda este lugar, o verlo antes, esta zona no es la suya. Todo es tan real que este sitio debe serlo, siquiera de alguna manera velada a su comprensión.

Es de noche. Los arbustos verdes son como corazones rotos por la iluminación. Alguien dice “Javier”. En realidad no es tan grande la ciudad. La agrandan mi desconocimiento, la soledad, los espejos, la noche, lo vieja que es, las obras de Jorge Borges. Pablo toca la puerta y espera unos minutos. Inexplicablemente, saca una llave y entra, mientras se ríe. El ruido de sus nudillos golpeando el metal es curioso, pero más curioso es esa especie de chillido ahogado que escucha.

Despierta. El techo no ha cambiado, y las correas que lo atan tampoco. Cuánto tiempo ha pasado? Una hora, un día, un mes? No hay nadie cerca, piensa. Por qué he soñado con Pablo? Dónde estaba entrando? En verdad Javier tiene cosas algo más importantes de qué preocuparse, pero el suceso lo inquieta. Qué drogas le han metido? Nunca ha sido un observador en sus sueños, siempre era el protagonista… “Pablo?” Sabe que los sueños son otra manera de decirse cosas a uno mismo. Bah. Vil metáfora de mí, ese tipo. Falsos rostros en cuerpos equivocados. Un Jano como cualquier otro.

Y, bueno, Pablito, jódete, no te lo cuento completo, apareciste en un sueño mío, no, nada gay, jajaja. Una puerta de metal, estupideces por ahí. Cosas así. Qué voy a hacer ahora? Déjare pasar el tiempo... Hasta que las cosas se calmen, supongo. Salud.

Biyuinfo!
- Reciclado de una vieja historia del año 2005. Inspirada en sucesos reales de mi mejor amigo.
- Inspirada también por Tardes Frías de Verano - Campo de Almas. [Las letras al inicio en cursiva son del disco.]
- Rirura. Riruha. Rirura. Riruha.


miércoles, marzo 25, 2009

Antón ain't no Jeevo [Historias de San Valentín Parte 2]


















Era un pez, un ave, un alga, el agua, tranqila, estancada, flotando, volando. La llamada telefónica lo despertó y apartó muy rápidamente del sueño. Era un dragón, un ave, un algo que volaba, un cielo, un poquito de lluvia perdida. El teléfono sonó más fuerte [o era su impresión?] y se desperezó como pudo, tanteando en la mesa de noche en busca del artilugio de plástico, oh sí, diez números y cinco accesorios, sin olvidar por supuesto la pantalla de cristal que es igualita al abismo, alcanzó a pensar, porque si miras al abismo, el abismo te devuelve la mirada. If you gaze long... Sonó de nuevo y no hubo tiempo de continuar la cita.

- Aló?
- Holas, Antón.
- Holas... sabes qué hora es?
- Jajaja... eh, no. Tarde?
- Dios mío, mujer. Es noche cerrada, deben ser las Tres de la Mañana o algo por ahí.
- Noche cerrada?
- Como si tuvieras el tiempo en tus dedos, uhmmm, cerrando la mano lo estrangulas, lo ahogas. Eso es una noche cerrada.
- Podría ser un mediodía cerrado.
- Un mediodía criollo!
- Criollo significa cerrado?
- Eso explicaría porque la comida de las picanterías siempre me cae tan mal. La música criolla que está de fondo me cierra, comprendes.

Se rieron buenamente, los dos. Cierta distancia salvada por el celular. Una especie de rito de saludo, una manera de decirse, "Sí, estoy aquí." Aunque aquí podía referirse a muchas, muchas cosas, indudablemente era aquí.

- Bueno, y a qué se debe el honor de tu voz a esta hora, ah?
- Estoy aburrida y no puedo dormir.
- No puedo dormir y es por una aburrida.
- Jajaja, imbécil.
- Cómo están tus pies? Los diez dedos completos?
- Déjame ver... sí, choche, los diez completos.
- Hmmm, ya que el problema no son los dedos, continuemos, tus piernas están en su sitio?
- No, creo que estoy completa. Aunque me corté el pelo, eso no cuenta, no?
- A ver, Sand-Rex, estás bien? No se me ocurren muchas maneras de quitarte el aburrimiento a esta hora.
- Sí... bueno, más o menos.

Eso significaba, pensó Antón, que algo malo había pasado. "Más o menos", no se puede ser más obvia. Día de San Valentín de mierda.

- Qué tal tu catorce, ah?
- Catorce?
- Ya sabes, el catorce...
- Ah, todo bien, trabajando...
- Trabajando.
- A varias chicas del trabajo les dieron rosas, sabes?
- Sí? Rosas? Qué románticos.
- Sí, le mandaron rosas a dos de las chicas de caja, a una de las de planta, y a otra de administración.
- Parece un día lleno de emociones. Y tú, qué tal lo pasaste?
- Más o menos.
- A qué hora saliste de tu chamba?
- A las diez. De ahí me fui a mi casa, y bueno, de ahí te llamé a ti.
- Como pasaron San Valentín en tu casa?
- Los amigos de mi hermanito jodieron todo, como de costumbre. Le encanta llegar borracho.

Él ya estaba completamente desperezado, pero aún así seguía sin entender qué diablos quería decir Sandra y no lo hacía. Le parecía como que algo... algo ahí, algo, pues. No entendía.

- Bueno, quizá como contrapeso de tu... eh, "emocionante" catorce, yo lo pasé jugando toda la tarde.
- Sí?
- Recontra monse. Aproveché que Javier volvió y me quedé a acampar en su casa toda la tarde y parte de la noche. Luego nos pusimos a ver videos idiotas en youtube, lo he traumado con Wendy Sulca.
- Jajaja.
- El más triste y nerd, yo. Toda la tarde con las portátiles, peleándonos por ver quien subía más rápido de nivel. Toda la noche, él tapándose los ojos, muerto de la risa.
- Su viejo no te dijo nada, no?
- Sobre qué? Ah, ya sé, no, no, para nada, ya está mejor.
- Estará tomando sus pastillas.
- Supongo.
- Y...?
- Otra vez el incómodo silencio, o algo así?
- No, bueno, me parece que tú lo pasaste mejor.
- Mejor, esa palabrita nadie sabe qué podrá significar. Diferente, nada más.
- Diferente. Diferente en vez de mejor, Antón.
- Ah? De qué hablas?
- No, no me hagas caso. Son cosas que pasan. Oye...
- Qué cosa?
- Qué apreciarías más? Una persona que es mala pero que se esfuerza por ser buena o alguien que es buena ya desde el principio?

Antón meditó el tiempo suficiente como para saber a qué se refería.

- Creo que el impacto, la impresión que te deja una persona que cambia su manera de ser es muy fuerte. Pero indudablemente en una podrás confiar siempre, y en la otra te quedará la duda de "si fue malo antes, puede volver a serlo". Entiendes?
- Sí, pero también dudaría de la que fue buena siempre.
- Ah?
- No me hagas caso. Son cosas que pasan.
- Bueeeeeno, no entiendo. Sin embargo, parece que mi nefasto objetivo se ha cumplido. Ya tienes sueño, no?
- Sí, sí, ya te dejo dormir.
- No, no quise decir eso, habla nomás.
- Bueno, también tengo sueño.
- Nefasto objetivo cumplido.
- Sí, eh...
- Espera, espera, antes de irte, cómo lo digo... Mañana, bueno, o sea, hoy, domingo, hasta qué hora trabajas, Sandra?
- No sé. Estoy viendo si puedo retirarme de la chamba temprano mañana. Mejor el lunes, ya?
- Ah, ya, uhm, comprendo.
- Duerme bien eh... Gracias por responder.
- Jaja... no entiendo, pero, gracias por llamar.

Dejó el celular sobre la mesa y se puso a pensar un poco, mientras miraba el techo. Un par de horas antes ella había enviado un mensaje de texto. "Feliz Día de San Valentín eh..." Lorena le contó que también lo había recibido, o sea que se lo mandó a todo el mundo. Estaría bien ella? No lo había entendido entonces, y lo entendía menos ahora. If you gaze long into the abyss, the abyss gazes back into you. Ah, era eso. Nieztche, le pareció decirse, mientras se hundía en la inconsciencia nuevamente, pensando antes de dormir, en que el tiempo tal vez era algo que además de destrozable, además de molesto, de meterse en cada decisión que tomaba, era algo que tampoco entendería, así como no comprendía mensajes de texto torcidos, llamadas de noches cerradas, y tantos días, uno detrás de otro. Se acordó de la navidad, hace un par de meses había sido navidad, y todo el embrollo espantoso de la detención policial del año anterior aún quedaba en su recuerdo, justamente por la inconsciente de Sand-rex, bañándose a las 4 de la mañana en la pileta de la plaza. Esta navidad la pasó de viaje, Antón. O era el año nuevo? El sueño no le dejó terminar el recuerdo.

Biyuinfo!

- La foto es algo así como la ambientación previa. Algo así.
- Son cosas que pasan. Con todo lo que esa palabreja signifique.
- Por supuesto, esta entrada fue escrita under the influence. La influencia de Qypthone, quiero decir :D

lunes, marzo 23, 2009

It sucks to be Lorena [Historias de San Valentín Parte 1]

"Apesta ser yo", repitió Lorena por décima vez en la mañana, mañana que percibía aún en su pijama, que percibía aún en San Valentín, que percibía aún en un momento equivocado, cubierta del musgo propio y las palabras que sabía no debía decir pero era eso o. Era eso o.

Pajaritos cantando, claro. Sinfonías irrepetibles, merry melodies, qe lindo qe es ese idioma, no? Saludos de ave, saludos de vuelta, creyó, y abrió la ventana y les silbó de vuelta "Váyanse con ese pico a la misma mierda." Encendió su computadora y vio la imagen familiar de las últimas semanas. Y este imbécil qe no saluda en el messenger, este imbécil qe me tiene no admitido, este imbécil qe es mi imbécil. Mi imbécil, piensa Lorena. Su imbécil, permuta una palabrita de más. Contempla las alternativas: dos botellas del más fino alcohol se codean con esa mierda del Smirknoff en la mesa. Qué hacer, qué hacer... Debí comprar ese sacacorchos, piensa. Debí sacar ese compracorchos, sapien. Debí cazar ese corchoponchos, asni. Debí ponchar a ese tipo. Debí quizás pensármelo un poco más, razona Lorena. Debí quizás llamarlo de nuevo. O a ella. No sé. Lorena cogió el celular y llamó: No hubo respuesta.

Se echa en la cama, incapaz de acomodarse bien en el rectángulo acolchado. Es uno de esos días o me parece? Estoy cojudísima hoy o me parece? Estoy con ganas de decir algo o me parece? No qiero decir nada. No puedo sentir nada. No quiero sentir nada. Apesta ser yo. Contempla varias opciones nuevamente, contempla a las botellas alineadas sobre la mesa. Recuerda el 14 de febrero. 14 de mierdrero, más bien.

Se tira en la cama y saluda a sus peluches. Se le quedan mirando un rato, antes de reírse de ella.

Oh, mierda. Mierdamierdamierdamierdamierda. Cómo concentrarse? Cómo distraer mi mente? Cómo sacar un poco de eso qe me jode por dentro, cómo ponerlo por escrito, cómo ser ese maldito alquimista de ideas, como arrebatarle las comparaciones, escupirle en el rostro mientras pisoteo sus brazos. Pisoteo, ajajajaja. En mi maldita vida dije pisoteo en el día a día. Como eso, por ejemplo. Ponle piso, piso, piso, nunca jamás pisoteo. Saca un lapicero de su escritorio y empieza a marcar su piel. Piso, piso, piso, pusi, puzzy, piso, pesi Pero qién me escribe los guiones Piza, Pizza, Pezza, Tepsa, Anepsa, Pero cómo voy a estar yo escribiendo esto Wepa, Lepa, Repa, Tronues Drepa. Es esa novela de mierda. Para qé la compré. Es ese disco de mierda, para qé lo bajé. Es este día de mierda, para qé desperte. Qién me qita este... Este... esta cosa.

Esa cosa que la ha obligado ya a leer el El Principito tres veces seguidas. Esa cosa responsable de botar tres borradores de la perfecta novela que sus hijitos no llegarán a leer, aunqe uno nunca sabe, qizá si se vuelven recicladores y por fortuna, por esa Diosa de nombre raro, encontrar entre dos trozos de carne sucios, el precioso manuscrito de mamá, triste almita que en paz des. Trozos de carne con forma humana, con suerte. Pero que más voy a hacer si no puedo hacer lo que quiero hacer. Ah, completo. Completo.

Vuelve a tumbarse en la cama y repite el viejo ejercicio. Abre su cajón secreto y saca un par de pastillas. Saca otro par. Y otro, y otro. Píldoras de la felicidad, hola. Cojudez, chau. La primera casí ni se sintió. Las demás no importaron.















Ok, aquí estoy. Estamos. Somos. Sabes que te quiero tanto pero la voz se repetía en su cabeza. Era la misma idea que venía evadiendo tantas semanas. Evadir, semanas. Colocó la almohada en su rostro y empezó a rezar para que el sueño llegara rápido. Lento, el tiempo ese, la voz de Antón cerca de sus oídos repitiendo la misma estupidez de la navidad pasada "Y el tiempo merece ser asesinado". Rápido recuento mental: Antón un día completo en la comisaría + Sandra un día completo en la resaquería. Oh, sí, oh, sí. La fecha, 23 de diciembre. Día 38 de 40, pero hay que ser estúpida, Lorena, totalmente estúpida para concebir esas cartas que sabes bien serán unwritten letters, como decía ese chiqito tuyo. Día 38 de 40. Día 94 de febrero, por dar un ejemplo práctico, no? Pero aquí es el fin, aquí es el fin, aquí es la manera correcta de acabar de una vez por todas con este San Valentín, este Holiday de mierda que ya viene durando tantísimas semanas en mi cabeza, en mi verano perpetuo, en mi endless summer Cómo es posible que joda en diez minutos lo que tardó dos años en ocurrir. Con algo de lógica, lógica que ya no quiere, podría decir, como acaba con su vida en diez segundos los que tardó 20 años en ocurrir.

Empezó a oír las voces y se preguntó si acaso se había pasado esta vez, por fin, at last, Last Caress de Misfits. Venían del baño, risitas débiles, la risa del que le contaron un chiste y se debate entre joder al cuentista por algo tan pésimo o revisarlo una y otra vez a ver si no la captó. Los duendes se ríen de mí de nuevo y ya estaba tan parada y apoyada en la pared, el mundo asqueroso, asqueroso, retorciéndose en torno a ella, creando obstáculos que hace unas horas no venían a visitar a casa, obstáculos producto de peluches, de muros de mentira bailando entre sí, de muros de verdad parados. Sintió vertigo antes de decidirse a salir. Abrió la puerta del baño y encontró lo que sabía estaría ahí: mayólicas 30x30 acabado fino a 8 soles el m2. Las risas se fueron a su cuarto y ella, comprendiendo las maldades de los duendes, resolvió volver. El mundo volvió a jugar a un baile privado, a una canción de Qypthone cuando acabas de lanzar. Scooter, digamos. Una fiesta digna de Paprika, no el hámster, idiota. La película. Nuestra imperiosa necesidad de jodernos la vida! Uggh, Lorena estaba mal. Sólo concebía diálogos de sus personajes cuando estaba realmente colocada.

Le jalaron un pie cuando salía del baño. Cayó rápidamente, pensando en que la vida era tan maravillosa cuando sintió un mordisco en su cuerpo. Empezó a gritar desesperadamente, con suficiente fuerza para despertar a su padre. Quítamelos, quítamelos y ya estaban en sus brazos, jalándola Mátalos, destrózalos, papá y ya estaban en su boca, asfixiándola, metiendo sus pequeñas patas en su nariz, metiendo sus cabezas por sus ojos Estánenmirostromecomenpordentro intentó decir Lorena, y ya se la habían comido, ya el rostro destrozado, ya despellejada y tirada sin saber en qué, ya uno estaba subiendo de vuelta luego de comer lo que ella había comido, luego de dar vueltas por su estómago comiéndoselo todo, soltando una risotada final a la vez que su padre juntaba su cabeza con la tapa del inodoro y metía los dedos en su boca, obligándola a vomitar, mientras mamá apretaba con fuerza su vientre para ayudar un poco.

[...]

Al día siguiente, se lava el pelo. Las reprimendas eran las mismas de siempre. Las pastillas, las mismas de siempre. El problema, lo único diferente, lo único que por una vez era real.

- Ojalá no hubieras dicho nada. Feliz día de San Valentín a ti, vete a la mierda.

Biyuinfo!

- Con lo cual empezamos la continuación de Navidad de a 5: 6 Cuentos de Navidad, Ediciones Biyu.
- It's my Scooter!! S-C-O-O-T-E-R!


lunes, febrero 23, 2009

Play [I]




















- Léeme algo.
- Estamos en una oscuridad estúpidamente absoluta, mujer. Podrías decirme igual que dibuje algo, no se puede ver nada.
- Entonces algo que sepas de memoria, un poema te parece una buena idea?
- Los únicos poemas que quisiera saber de memoria son los que yo escribo. Y no recuerdo ni uno sólo, y muy definitivamente no pienso declamar nada de Vallejo, sería un Biyu en juegos florales o algo así. No me parece.
- Abrázame un poco más.

No había tal cosa como un pesado reloj marcando los segundos, mi cuarto estaba de negro total y aún si hubiera sido de día habría sido lo mismo. Hace horas que habíamos apagado la computadora y era lo mejor del mundo no tener idea de qué momento era. Pensé "Obvio, este momento es precisamente ahora. Es todo lo que hay que saber, que todo te ocurre justamente ahora... me preocupa a veces, saber que lo que opino de la vida es un conjunto de contradicciones de diversos autores, todos ellos ya muertos. Opinar de la vida en función de los muertos, mírate nada más, señor Biyu."

- Toco tu boca...
- Perdón?
- No, bueno, así empieza.

Acabé bruscamente, con algo de miedo, pues seguramente había confundido párrafos y omitido palabras. Ella no dijo nada durante unos minutos. Tomó mi mano y, cuando parecía que la llevaba a su cara, la dejó en medio del aire. Reí un poco.

- Eso fue...
- Fue de Rayuela, capítulo Siete, Cortázar.
- No, no preguntaba eso. Fue... Pero, uhmmm, me prestarás ese libro?
- Te tendría que comprar uno. No pienso desprenderme del que tengo, lo lamento, lo quiero demasiado.
- Supongo que tienes razones para hacerlo.
- Sí...
- Oye, fue...
- Qué cosa?
- Me encanta tu voz. Quizá deberías ser locutor o algo.

Volví a reír. Me había traído recuerdos de alguien más. Me quedé un rato, pensando... Reí porqué era graciosa la coincidencia, la serpiente tragando su cola? O reí por pena, la serpiente tragando su cola? Saramago es un capo, pienso ahora. Dijo una vez "La alegría y la tristeza no son como el agua y el aceite." Por eso a veces tenemos los sentimientos tan trastocados, confundidos, creyendo que quizás deberíamos de sentirnos mal, y nos parece sentirnos bien. En realidad ocurren ambas cosas, no siempre la presencia de uno significa la ausencia del otro.

- No eres la primera persona que me lo dice.
- No te creo.
- También dicen eso, pero suele ser uno o dos meses después.

Biyuinfo!
- Creo que esto fue cerca del Primero de Noviembre del 2008, aprovechando feriado largo.
- Con toda certeza, estoy añadiendo detalles que no tengo manera de saber si ocurrieron en verdad. Anyway... importaría? El futuro siendo esperanza de lo que quisiéramos, y el pasado como recuerdo que se desvanece más a cada instante... comprendes.
- Ese libro, lo compré en Aquelarre, en Arequipa, hace unos diez años. Qeda a la vuelta de la Plaza España, cosa de darse una vuelta por ahí si es que tienen tiempo o buscan libros.
- Ah, Kate Winslet ganó el Oscar, ayer vi esa peli, The Reader. Nadie se traga la idea de una señora envejeciendo tan lozanamente, pero ahí fue que se me ocurrió esto.