lunes, marzo 23, 2009

It sucks to be Lorena [Historias de San Valentín Parte 1]

"Apesta ser yo", repitió Lorena por décima vez en la mañana, mañana que percibía aún en su pijama, que percibía aún en San Valentín, que percibía aún en un momento equivocado, cubierta del musgo propio y las palabras que sabía no debía decir pero era eso o. Era eso o.

Pajaritos cantando, claro. Sinfonías irrepetibles, merry melodies, qe lindo qe es ese idioma, no? Saludos de ave, saludos de vuelta, creyó, y abrió la ventana y les silbó de vuelta "Váyanse con ese pico a la misma mierda." Encendió su computadora y vio la imagen familiar de las últimas semanas. Y este imbécil qe no saluda en el messenger, este imbécil qe me tiene no admitido, este imbécil qe es mi imbécil. Mi imbécil, piensa Lorena. Su imbécil, permuta una palabrita de más. Contempla las alternativas: dos botellas del más fino alcohol se codean con esa mierda del Smirknoff en la mesa. Qué hacer, qué hacer... Debí comprar ese sacacorchos, piensa. Debí sacar ese compracorchos, sapien. Debí cazar ese corchoponchos, asni. Debí ponchar a ese tipo. Debí quizás pensármelo un poco más, razona Lorena. Debí quizás llamarlo de nuevo. O a ella. No sé. Lorena cogió el celular y llamó: No hubo respuesta.

Se echa en la cama, incapaz de acomodarse bien en el rectángulo acolchado. Es uno de esos días o me parece? Estoy cojudísima hoy o me parece? Estoy con ganas de decir algo o me parece? No qiero decir nada. No puedo sentir nada. No quiero sentir nada. Apesta ser yo. Contempla varias opciones nuevamente, contempla a las botellas alineadas sobre la mesa. Recuerda el 14 de febrero. 14 de mierdrero, más bien.

Se tira en la cama y saluda a sus peluches. Se le quedan mirando un rato, antes de reírse de ella.

Oh, mierda. Mierdamierdamierdamierdamierda. Cómo concentrarse? Cómo distraer mi mente? Cómo sacar un poco de eso qe me jode por dentro, cómo ponerlo por escrito, cómo ser ese maldito alquimista de ideas, como arrebatarle las comparaciones, escupirle en el rostro mientras pisoteo sus brazos. Pisoteo, ajajajaja. En mi maldita vida dije pisoteo en el día a día. Como eso, por ejemplo. Ponle piso, piso, piso, nunca jamás pisoteo. Saca un lapicero de su escritorio y empieza a marcar su piel. Piso, piso, piso, pusi, puzzy, piso, pesi Pero qién me escribe los guiones Piza, Pizza, Pezza, Tepsa, Anepsa, Pero cómo voy a estar yo escribiendo esto Wepa, Lepa, Repa, Tronues Drepa. Es esa novela de mierda. Para qé la compré. Es ese disco de mierda, para qé lo bajé. Es este día de mierda, para qé desperte. Qién me qita este... Este... esta cosa.

Esa cosa que la ha obligado ya a leer el El Principito tres veces seguidas. Esa cosa responsable de botar tres borradores de la perfecta novela que sus hijitos no llegarán a leer, aunqe uno nunca sabe, qizá si se vuelven recicladores y por fortuna, por esa Diosa de nombre raro, encontrar entre dos trozos de carne sucios, el precioso manuscrito de mamá, triste almita que en paz des. Trozos de carne con forma humana, con suerte. Pero que más voy a hacer si no puedo hacer lo que quiero hacer. Ah, completo. Completo.

Vuelve a tumbarse en la cama y repite el viejo ejercicio. Abre su cajón secreto y saca un par de pastillas. Saca otro par. Y otro, y otro. Píldoras de la felicidad, hola. Cojudez, chau. La primera casí ni se sintió. Las demás no importaron.















Ok, aquí estoy. Estamos. Somos. Sabes que te quiero tanto pero la voz se repetía en su cabeza. Era la misma idea que venía evadiendo tantas semanas. Evadir, semanas. Colocó la almohada en su rostro y empezó a rezar para que el sueño llegara rápido. Lento, el tiempo ese, la voz de Antón cerca de sus oídos repitiendo la misma estupidez de la navidad pasada "Y el tiempo merece ser asesinado". Rápido recuento mental: Antón un día completo en la comisaría + Sandra un día completo en la resaquería. Oh, sí, oh, sí. La fecha, 23 de diciembre. Día 38 de 40, pero hay que ser estúpida, Lorena, totalmente estúpida para concebir esas cartas que sabes bien serán unwritten letters, como decía ese chiqito tuyo. Día 38 de 40. Día 94 de febrero, por dar un ejemplo práctico, no? Pero aquí es el fin, aquí es el fin, aquí es la manera correcta de acabar de una vez por todas con este San Valentín, este Holiday de mierda que ya viene durando tantísimas semanas en mi cabeza, en mi verano perpetuo, en mi endless summer Cómo es posible que joda en diez minutos lo que tardó dos años en ocurrir. Con algo de lógica, lógica que ya no quiere, podría decir, como acaba con su vida en diez segundos los que tardó 20 años en ocurrir.

Empezó a oír las voces y se preguntó si acaso se había pasado esta vez, por fin, at last, Last Caress de Misfits. Venían del baño, risitas débiles, la risa del que le contaron un chiste y se debate entre joder al cuentista por algo tan pésimo o revisarlo una y otra vez a ver si no la captó. Los duendes se ríen de mí de nuevo y ya estaba tan parada y apoyada en la pared, el mundo asqueroso, asqueroso, retorciéndose en torno a ella, creando obstáculos que hace unas horas no venían a visitar a casa, obstáculos producto de peluches, de muros de mentira bailando entre sí, de muros de verdad parados. Sintió vertigo antes de decidirse a salir. Abrió la puerta del baño y encontró lo que sabía estaría ahí: mayólicas 30x30 acabado fino a 8 soles el m2. Las risas se fueron a su cuarto y ella, comprendiendo las maldades de los duendes, resolvió volver. El mundo volvió a jugar a un baile privado, a una canción de Qypthone cuando acabas de lanzar. Scooter, digamos. Una fiesta digna de Paprika, no el hámster, idiota. La película. Nuestra imperiosa necesidad de jodernos la vida! Uggh, Lorena estaba mal. Sólo concebía diálogos de sus personajes cuando estaba realmente colocada.

Le jalaron un pie cuando salía del baño. Cayó rápidamente, pensando en que la vida era tan maravillosa cuando sintió un mordisco en su cuerpo. Empezó a gritar desesperadamente, con suficiente fuerza para despertar a su padre. Quítamelos, quítamelos y ya estaban en sus brazos, jalándola Mátalos, destrózalos, papá y ya estaban en su boca, asfixiándola, metiendo sus pequeñas patas en su nariz, metiendo sus cabezas por sus ojos Estánenmirostromecomenpordentro intentó decir Lorena, y ya se la habían comido, ya el rostro destrozado, ya despellejada y tirada sin saber en qué, ya uno estaba subiendo de vuelta luego de comer lo que ella había comido, luego de dar vueltas por su estómago comiéndoselo todo, soltando una risotada final a la vez que su padre juntaba su cabeza con la tapa del inodoro y metía los dedos en su boca, obligándola a vomitar, mientras mamá apretaba con fuerza su vientre para ayudar un poco.

[...]

Al día siguiente, se lava el pelo. Las reprimendas eran las mismas de siempre. Las pastillas, las mismas de siempre. El problema, lo único diferente, lo único que por una vez era real.

- Ojalá no hubieras dicho nada. Feliz día de San Valentín a ti, vete a la mierda.

Biyuinfo!

- Con lo cual empezamos la continuación de Navidad de a 5: 6 Cuentos de Navidad, Ediciones Biyu.
- It's my Scooter!! S-C-O-O-T-E-R!


3 comentarios:

Anónimo dijo...

por un orzuelo pudreojos lorena... cuando dejaras de ser tan cojudita (con todo el carinio del mundo) y dedicarte a vivir. we, sacas buenas historias.

Sebastián dijo...

No jodas.

Thiago dijo...

me agrada tu estilo para narrar, es muy interesante. Espero que pases por mi blog.